¿POR QUÉ INGRESAR
A LA MASONERÍA?
No existe una única respuesta. Algunas personas llegan buscando conocimiento. Otras desean desarrollar su carácter, ampliar su comprensión del mundo, profundizar en determinadas inquietudes filosóficas o encontrar un espacio donde puedan convivir fraternalmente con hombres diferentes a ellas. Sin embargo, existe una condición fundamental: la motivación debe nacer del propio individuo. La Masonería no debería buscarse como medio para obtener contactos, negocios, influencia, reconocimiento social o privilegios. Quien toca las puertas de una Logia debe hacerlo fundamentalmente porque desea trabajar sobre sí mismo.
¿QUIÉN PUEDE SOLICITAR INGRESO?
La pertenencia a la Masonería debe comenzar siempre mediante una decisión libre, personal y voluntaria. Dentro de la tradición practicada por la Muy Respetable Gran Logia del Estado de México de Antiguos Libres y Aceptados Masones, el aspirante debe cumplir los requisitos establecidos por nuestra jurisdicción. Entre ellos se encuentran ser hombre mayor de edad, solicitar su ingreso libremente y sin coacción, poseer capacidad para asumir personalmente las responsabilidades derivadas de su decisión, ser reconocido como una persona de buenas costumbres, mantener una conducta honorable y respetuosa de las leyes, creer en un Ser Supremo y poseer un sincero interés por su desarrollo moral, intelectual y humano. Ingresar a la Masonería no consiste simplemente en afiliarse a una organización. Implica asumir un compromiso personal de estudio, disciplina, fraternidad y trabajo sobre uno mismo.
REQUISITOS PARA INGRESAR A LA ORDEN
La Muy Respetable Gran Logia del Estado de México de Antiguos Libres y Aceptados Masones establece una serie de requisitos que todo aspirante deberá cumplir para iniciar formalmente su proceso de ingreso a la Orden. Estos criterios se sustentan en la tradición masónica expresada históricamente en la fórmula “hombre libre y de buenas costumbres”, adaptada a las disposiciones y principios que actualmente rigen a esta jurisdicción.
SER HOMBRE LIBRE
El aspirante deberá ser varón, de conformidad con los principios, usos, costumbres y disposiciones vigentes de esta jurisdicción masónica.
SER MAYOR DE EDAD
El aspirante deberá haber cumplido 18 años de edad y contar con plena capacidad jurídica para tomar decisiones por sí mismo y asumir responsablemente los compromisos derivados de su eventual pertenencia a la Orden.
SOLICITAR EL INGRESO LIBREMENTE
El ingreso a la Masonería deberá ser resultado de una decisión personal, consciente, libre y voluntaria. Ninguna persona deberá solicitar su ingreso bajo presión, coacción, condicionamiento o por imposición de terceros. La decisión de incorporarse a la Orden deberá surgir de una voluntad auténtica de conocer la Masonería y trabajar en el propio desarrollo moral, intelectual y humano.
CONTAR CON ESTABILIDAD PERSONAL Y ECONÓMICA
El aspirante deberá contar con condiciones personales y económicas suficientes para atender responsablemente sus compromisos familiares, profesionales y personales, así como las obligaciones que pudiera adquirir como miembro de la Institución. La pertenencia a la Masonería no deberá representar una afectación a su estabilidad económica ni al cumplimiento de sus responsabilidades previamente adquiridas.
CREER EN UN SER SUPREMO
El aspirante deberá manifestar su creencia en un Ser Supremo, independientemente de la religión, credo o confesión que profese. Dentro de la Masonería, esta realidad trascendente es expresada simbólicamente bajo la denominación de Gran Arquitecto del Universo. La Institución respeta la libertad de conciencia de cada miembro y no exige la adhesión a una religión determinada.
CREER EN LA INMORTALIDAD DEL ALMA
De conformidad con los principios sostenidos por esta jurisdicción, el aspirante deberá reconocer la inmortalidad del alma como parte de sus convicciones espirituales.
SER UNA PERSONA DE BUENAS COSTUMBRES
El aspirante deberá distinguirse por mantener una conducta honesta, íntegra, responsable y honorable. Se espera que sea una persona respetuosa de los demás, de sus compromisos y de las normas que regulan la convivencia social.
RESPETAR LAS LEYES
El aspirante deberá observar una conducta respetuosa de las leyes y disposiciones vigentes del país en el que reside, así como conducirse de manera responsable dentro de su comunidad.
GOZAR DE BUENA REPUTACIÓN
La persona interesada deberá contar con una trayectoria personal y social compatible con los principios éticos de la Masonería. Durante el proceso de admisión podrán realizarse las investigaciones, entrevistas y verificaciones que correspondan conforme a los procedimientos internos establecidos por la Gran Logia.
ACTUAR CON RESPETO HACIA SU PAÍS Y SU COMUNIDAD
Se espera del aspirante una actitud responsable hacia la sociedad de la que forma parte, así como respeto por su país, sus instituciones y los deberes ciudadanos que le correspondan. Este principio no implica la adopción de una posición política determinada, sino el reconocimiento de las responsabilidades inherentes a la convivencia social y al ejercicio de la ciudadanía.
TENER UNA MOTIVACIÓN ADECUADA PARA INGRESAR
La Masonería no deberá buscarse como medio para obtener beneficios económicos, laborales, políticos, profesionales o sociales. El aspirante deberá acercarse a la Orden con un interés genuino por el conocimiento, la formación personal, la fraternidad y el perfeccionamiento de su carácter.
EL INGRESO ES VOLUNTARIO, PERO NO AUTOMÁTICO
Cumplir con estos requisitos permite al interesado iniciar un proceso de admisión, pero no constituye por sí mismo una garantía de ingreso. Toda solicitud deberá seguir los procedimientos establecidos por la Muy Respetable Gran Logia del Estado de México, los cuales podrán incluir entrevistas, investigación de antecedentes, evaluación de la solicitud y las demás etapas determinadas por la normativa interna de la Institución. La admisión a la Masonería representa una decisión importante tanto para el aspirante como para la Logia que habrá de recibirlo. Por esta razón, el proceso busca asegurar que exista compatibilidad entre las convicciones, conducta y expectativas del solicitante y los principios que sustentan a la Orden. Ingresar a la Masonería significa asumir libremente un compromiso de trabajo personal, estudio, fraternidad, responsabilidad y constante perfeccionamiento.